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Serpientes y columnas

Existen sistemas que tratan de maximizar las probabilidades de acertar combinando apuestas a suertes diferentes. Una manera muy común de apostar es combinar una apuesta interna o externa con una apuesta de la misma cantidad a una suerte sencilla. De esta forma la suerte sencilla (rojo-negro, falta-pasa, etc.), nos sirve de colchón para recuperar las posibles pérdidas de nuestra otra apuesta. Con ello se busca cubrir gran parte de las posibilidades del tablero, generalmente 2/3 o más del mismo, pero con diferentes pagos según donde coloquemos la apuesta. Esto nos mantendrá jugando (y puede que ganando) mucho más tiempo.

Una manera muy común de apostar es combinar una apuesta interna o externa con una apuesta de la misma cantidad a una suerte sencilla

Estos sistemas de apuestas se pueden combinar con otros sistemas que regulan la cantidad que apostamos (Labuchére, D’Alembert, etc), con la ventaja de que nuestras pérdidas nunca serán tan cuantiosas como cuando sólo apostamos a una suerte sencilla. Veamos dos de los sistemas más populares:

1. Serpientes de colores en la ruleta

Aunque parezca que estamos hablando de una especie peligrosa y exótica, no es así: se trata de un divertido y práctico sistema para apostar en la ruleta.

De todos es conocido que en el tapete de la ruleta los números rojos y negros se alternan de forma aleatoria por las tres columnas. Pues bien, este sistema consiste en apostar a pleno a los números que forman una serpiente de color que culebrea por todo el cuadro de apuestas internas, y asegurar nuestra apuesta con idéntica cantidad apostada al color contrario al de nuestra serpiente.

Se complementan así las apuestas a pleno con las suertes sencillas, cubriendo así la mayor parte del tablero.

Cómo funcionan las serpientes

Veamos por ejemplo, una serpiente roja: apostamos a pleno a los números 1-5-9-12-14-16-19-23-27-30-32-34 (12 fichas), y otras 12 a negro para asegurar la apuesta. Esto hace un total de 24 fichas apostadas. Veamos qué puede ocurrir con nuestra apuesta.

  • No hemos cubierto los números rojos 3-7-18-21-25-36 (6 números). Por lo tanto, nuestras probabilidades de perder las 24 fichas son de un 6/37 = 16%.
  • El 0, cuando está vigente la regla “en prisión”, provocaría una pérdida menor que los números anteriormente citados. Podríamos recuperar las 12 fichas jugadas a negro o perderlo todo en la siguiente jugada. O recuperar 6, si decidimos no esperar a la siguiente tirada.
  • Si sale negro nos quedamos a la par: con las 12 fichas de ganancia cubrimos las 12 que se pierden en la serpiente. Hay una probabilidad del 49% aproximadamente de que esto ocurra.
  • Si sale cualquiera de los números de nuestra serpiente, el pleno se paga 35 a 1. Por lo tanto, si restamos las 23 fichas perdidas, nuestra ganancia es de 12. tenemos una probabilidad aproximadas del 32% de ganar la apuesta.

Como vemos, tenemos un 81% de probabilidades de no perder nada de dinero, ¡y con la posibilidad de ganar bastantes fichas (12) en un 32% de las ocasiones!

Variantes de las serpientes

También podemos jugar a la serpiente negra, apostando después al rojo. Las probabilidades son las mismas, pero a lo mejor nos apetece cambiar si creemos que es más probable que salga uno de los números de la serpiente negra.

Pero si lo que nos gusta es el riesgo, podemos apostar simplemente a la serpiente de color, sin asegurar nuestra apuesta con la suerte sencilla que correspondería. Si no queremos hacer una apuesta tan alta se puede apostar a semiplenos, apostando a caballo en las casillas contiguas de la serpiente. Baja la cantidad que se gana (los caballos se pagan 17 a 1), pero también la cantidad apostada.

Si no queremos hacer una apuesta tan alta se puede apostar a semiplenos, apostando a caballo en las casillas contiguas de la serpiente

En el ejemplo anterior tendríamos: apuesta a pleno a los números 1, 5, 14, 23, 32, 34 y a caballo a las parejas 9/12, 16/19, 27/30. Esto suma un total de 9 fichas.

2. Sistema de la primera y tercera columnas.

En este sistema partimos de una apuesta de 6 fichas, y colocamos 2 en la primera columna, 2 en la tercera y otras 2 en negro. La apuesta no está elegida al azar, sino que se basa en que en la segunda columna sólo quedarán sin cubrir  los 4 números rojos (5, 14, 23 y 32). Veamos lo que puede ocurrir:

  • Si el resultado es un número rojo de la 1ª o 3ª columna, empatamos (perdemos 4 fichas, pero nos pagan otras 4).Tenemos un 38% de probabilidades de empatar.
  • Si el resultado es rojo de la 2ª columna, lo perdemos todo. Hay un 13% de probabilidades de que esto ocurra.
  • Si el resultado es negro de la columna del medio, perdemos 4 fichas de las otras dos columnas pero ganamos 2 de la suerte sencilla (por lo tanto perdemos 2 fichas) Las probabilidades de que esto ocurra son más o menos del 21%.
  • Y, por fin, si el resultado es negro de la 1ª o 3ª columna, ganamos 4 fichas, ya que perdemos una de las columnas pero ganamos la otra y el negro (-2+6). Esto ocurrirá en un 28% de las ocasiones, aproximadamente.

Así, en un 66% de las ocasiones no perderemos nada, y puede que incluso ganemos. Y de las ocasiones en que incurramos en pérdidas, es probable que en un 21% de las veces sólo perdamos un tercio de la apuesta.

También se puede jugar a 1ª y 2ª columna, junto con una apuesta de la misma cantidad a rojo. Al igual que en el caso anterior, esto dejará únicamente cuatro números fuera, los negros de la tercera columna 6, 15, 24 y 33.