La Ley del Juego en España, casi dos años después

Desde que se aprobara la Ley del Juego en España, allá por el 2011, las cosas han cambiado mucho en el juego online. Algunas de las medidas tomadas en dicha ley han mejorado la seguridad de los jugadores. Por ejemplo, se ha procedido a la homologación del software empleado por los distintos operadores habilitados para actuar en territorio español, proporcionando seguridad jurídica a los usuarios, que ahora podrán dirigir sus quejas y reclamaciones a las administraciones españolas.

En estos momentos, ya no es posible jugar desde España en webs que no posean el dominio .es. Este hecho ha tenido distinta incidencia según el tipo de juego online. Mientras que para algunos jugadores profesionales de póker esta medida supone no poder acudir a partidas internacionales online de importancia, los habituales del casino online y la ruleta han ganado en seguridad jurídica sin perder posibilidades de juego.

Uno de los temas más controvertidos de esta ley era la carga tributaria de las ganancias. En principio estaba previsto hacer tributar a los jugadores por todos los fondos que retiraran de los casinos online. Pero gracias a la reforma de un artículo del IRPF, con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2012, solo tributarán las ganancias netas, pudiéndose descontar las pérdidas en los juegos del casino (no será de aplicación en las loterías), aunque nunca por un importe mayor al de las ganancias.

Otro aspecto importante de la nueva ley es la obligatoriedad de identificar a los jugadores y el límite impuesto a las cantidades apostadas para evitar el blanqueo de dinero. Así, solo se podrán apostar 600 euros al día, 1.500 euros a la semana o 3.000 euros al mes.

En resumen, con el nuevo marco normativo, los jugadores han ganado en seguridad pero tendrán que tributar por sus ganancias en proporción a lo que hayan ganado realmente.